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Marcos Cerviño, ex asesor
de Adelma Arguissaín |
Marcos Cerviño dice su verdad
¨No quiero nada de lo que no sea mío y quiero dejar de ser siempre el perdedor¨
Marcos Cerviño viene recorriendo el mundo político
rodriguense desde hace muchos años,
participando principalmente en grupo opositores a
los gobiernos de turno. Teniendo como principal antecedente el
haber organizado el único acto político
de Cristina de Kirchner en General
Rodríguez realizado en el Club Costa Brava,
recién se volvió a saber sobre su actividad
dirigencial, cuando se conoció que la senadora Adelma
Arguissaín lo había convocado para realizar la
tarea de asesor. Según indicó Cerviño, todo
se desarrolló con normalidad durante un año y siete meses, hasta que la legisladora decidió desplazarlo
de su cargo y dejarlo sin su puesto y
lógicamente su sueldo mensual.
Cerviño dialogó
con Semanario El Vecinal sobre el tema e
indicó: ¨El conflicto nació
específicamente cuando, hace cuatro meses,
la Senadora me dio de baja y a partir de
allí yo comencé un reclamo pidiendo lo que
a mí me corresponde. Acá
evidentemente hay muchas cosas que debemos aclarar
porque yo soy un viejo militante peronista de los años 60
cuando recibíamos palos y merezco un respeto
y no se me puede tratar como un viejo de la bolsa que anda mendigando. A mí
Adelma Arguissaín me defraudó muchísimo con
lo que me hizo, porque sabe que mi señora está saliendo de
un duro problema de salud y yo no estoy en las mejores
condiciones como para conseguir otro trabajo.
Acá la Senadora tiene que entender que
no soy una porquería. Soy una persona inteligente que a
veces me hago el pelotudo y ando en la calle haciéndome el
estúpido, pero de ninguna de las cosas tengo
nada, porque ando en la calle y observo todo y conozco mis
formas de reaccionar ante cada cosa que ocurre.
Hoy lamentablemente no vivo ni al día
desde el punto de vista económico y por ese
motivo me da bronca que me haya dejado en banda. No quiero nada de lo que no sea mío
y quiero dejar de ser siempre el perdedor¨.
E.V.: ¿Cómo
arranca su relación política con la
Senadora Adelma Arguissaín?.
M.C.: Un día
estaba sentado en un sillón que está en la
municipalidad y se acercó Adelma y luego de abrazarme y darme
un beso me comentó que me iba a dar un
lugar con ella hasta que me jubilara (le faltaba
un año). Luego de ello, me pasó a buscar
y junto a mi señora nos fuimos a la ciudad
de La Plata, hizo todos los trámites
administrativos correspondientes como cualquier empleado y entré en
la planta provisoria o política como lo
llaman ellos. A partir de allí yo hacía los trabajos
que ella me indicaba y nunca jamás le fallé.
E.V.: ¿Cuándo comienzan a vislumbrarse los
problemas?.
M.C.: Pasados unos seis meses le
solicité que me entregara los recibos de sueldo
porque tenía la necesidad de sacar un
préstamo para la refacción de mi casa. Por
supuesto que utilizó cualquier excusa para
negármelos y no traerlos desde La Plata, algo
que realmente me llamó la atención, porque
me comentaba que con tan bajo sueldo no me iba a dar mucha plata.
E.V.: ¿Cómo era
la manera en que usted cobraba el sueldo?.
M.C.: El cobro mío
en dinero es poco, pero la manera en que cobraba me la reservo.
Lo único que puedo decir es que nunca tuve
un recibo de sueldo ni tarjeta de cobro en mis manos. Me enteré
que tengo una caja de ahorro en un banco de La Plata, la cuál
desconocía porque en realidad nunca
firmé nada al respecto. Por éste motivo viajaré
a esa ciudad la semana que viene con profesionales para
enterarme fehacientemente cual es mi
situación real.
Esta situación sin dudas recién
empieza porque reconozco que será un tema
que traerá cola en todo el ámbito político. Ella seguramente saldrá
a mostrar sus cosas y yo mostraré las mías.
E.V.: ¿Usted tiene manera de
comprobar que estuvo en el listado de empleados políticos del
Senado de la Provincia de Buenos Aires?.
M.C.: Sí, por
supuesto. El ejemplo más claro es que pertenecí
a la obra social IOMA, en la cuál solamente aparecí cuando
me dieron el alta en el Senado. También tengo copias de los
listados de empleados de cada senador y
allí aparezco con nombre y apellido. Otro
punto que destaco es el tema de la
jubilación, la cuál me demuestra que tengo los
aportes depositados. Por todo esto digo que yo no estoy loco
como para ir a solicitar algo que no es mío.
E.V.: ¿Cuándo
se produce el distanciamiento final de la Senadora?.
M.C.: La relación
de Adelma conmigo cambió cuando nombró
a Sergio Bevilacqua como su asesor. En mi caso quiero
aclarar que no tengo nada contra Sergio, pero debo reconocer
que cuando él ingresó me dieron de baja a
mi hace cuatro meses.
En todo ese tiempo nunca me llamó
para darme una explicación
y solamente la vi cuando Coronel nos reunió hace un par se
semanas y ella me dijo que se trató de un
olvido, algo que no acepto porque ese es un problema que la
Senadora debe solucionar y entregarme el dinero que me corresponde.
Hay que entender que en la política hay
que tener códigos y yo con ella los tuve, pero
lamentablemente no fue recíproco y por eso esto se está
resolviendo con un quilombo y no como personas civilizadas.
Yo hace mucho que estoy en política y
nunca cagué a nadie y cuando algo no me gusta de un grupo
me voy sin problemas y sin complicar las cosas. Acá la cosa es
distinta, porque están agarrándose de
algo que personalmente me corresponde.
NO AL INTENDENTE
Dentro de la nota, Marcos Cerviño quiso
dejar en claro que su enojo es con la Senadora Arguissaín y
no con el Intendente. Al referirse al tema dijo: ¨Yo no tengo nada contra Marcelo Coronel y no tengo ningún temor acerca de
lo que él pueda hacer con mi persona. Al
contrario, fue un tipo que me dio una mano y hasta un día me
mandó al negocio que tiene el padre y
saqué 150 pesos en mercadería, que luego me
lo descontaron del dinero que me entregaban con los recibos que
yo firmaba¨.
E.V.: Si no tuvo problemas con
Marcelo Coronel, ¿A qué se debió la
denuncia presentada en la fiscalía de Luján
por amenazas hacia su persona?.
M.C.: Eso es algo que yo hice porque me
tengo que cubrir dentro del ámbito familiar y no quiero que ellos tengan algún problema. Lo de
la amenaza fue a través de una
conversación telefónica que tuve con él y en un
momento de calentura el Intendente empezó a gritar y dio la
casualidad que varias personas escucharon sus dichos agresivos y
por ese motivo fui a Luján a cubrirme de
cualquier inconveniente futuro. Igualmente quiero decir que
eso es pasado y son calenturas del momento y yo eso lo entiendo
y por eso no le tengo temor porque además no lo considero
un capo mafia.
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