 |
La credencial de De Carli de la DEA |
Siete detenidos en allanamientos sorpresivos
Datos aportados por dos testigos protegidos por parte de la
justicia, hicieron que el Juez Federico Faggionatto Márquez
dictara la realización de siete allanamientos
en nuestra ciudad, en la causa denominada ¨Ruta de la
efedrina¨. Los mismos comenzaron el martes cerca
de las 23 horas y duraron hasta horas de la mañana del
miércoles, quedando detenidas tres personas de
distintos ámbitos sociales: la Directora de Relaciones
Empresariales de la Municipalidad de General
Rodríguez Cristina Cosentino (reconocida
judicialmente como Otero por ser su verdadero apellido), el
Teniente 1º y actual jefe de calle de la Comisaría
1º Darío Atrio y el agente del Servicio
Penitenciario Miguel Lombardi.
Junto a ellos
fueron demoradas otras cuatro personas que estaban en una
casaquinta ubicada a unos 700 metros de la ruta en el kilómetro
58. Justamente en éste lugar fue donde se prestó mayor atención dentro de la investigación, puesto que en
el interior del suntuoso chalet se secuestraron documentaciones
de importancia para la causa como agendas, celulares y archivos
de computadoras y además un arsenal de armas compuesto
por una pistola glock calibre 45, una carabina, dos pistolas 9
mm., otra calibre 40, un rifle y un revolver calibre 38 junto a
gran cantidad de municiones.
La propiedad se trata de la Casaquinta
Los Troncos que abarca toda una cuadra,
está rodeada de amplios jardines con altas
murallas perimetrales y sofisticado equipo de seguridad como
alambrado electrificado y circuito cerrado de televisión.
La irrupción en el lugar estuvo a cargo
del grupo Halcón, quienes se encontraron
con una pequeña resistencia por parte de uno
de los habitantes, quien intento empuñar
una pistola 9 mm. Rápidamente fue reducido por el personal de
elite. Tras sus pasos ingresaron los investigadores con buscando específicamente
a una persona de nombre Hernán De Carli, de quién pesaba
la orden de captura. Según los datos recogidos de fuentes
judiciales, Hernán De Carli se encuentra fuera
del país, residiendo transitoriamente en
Estados Unidos. Habría salido tres días antes.
En la casa, además de las armas, se encontró una
credencial, que incluía una placa, y que lo identificaba
a Hernán De Carli como agente de la DEA (Drug
Enforcement Administration, Agencia Antidrogas de
los Estados Unidos) fue encontrada dentro de un lugar de difícil
acceso.
 |
Arsenal encontrado en la casa de De Carli |
Aún no se determinó si la misma
es apócrifa. También una camioneta
Dodge RAM negra se encontraba estacionada en el lugar, la cual
presentaba matriculas que rezaba S.W.A.T (la unidad especial de
la policía estadounidense) en su parte
delantera y en la posterior (con numeración
de Estados Unidos) rezaba Policía de
Florida. Pero además, se encontró ropa con las
siglas de estas fuerzas de seguridad. Allí
fueron demorados el padre, su mujer (en segundas nupcias),
el hermano de De Carli y una mujer sin
relación de parentesco con él. Seis automotores
y dos motos Harley Davidson marcaban un poder
adquisitivo importante.
Uno de los aprehendidos, en otro de los allanamientos,
identificado por su apellido Lombardi, sería
agente del Servicio Penitenciario. Esta persona prestaría
servicio como custodio de De Carli, y en su poder
se habría secuestrado otra pistola calibre
40. Trascendió, aunque no pudo ser confirmado por fuentes
oficiosas, que en un vehículo de su
propiedad, los pesquisas habrían encontrado rastros
de sangre, pero no se confirmó al cierre de esta edición si
sería sangre humana. Aquí se une dos
presunciones. Por un lado en la casa de De Carli
se habría hallado una suerte de sótano,
muy fortificado. Se cree que en ese lugar habrían ultimado a
Ferrón, Bina y Forza, previo tenerlos privados de la libertad
durante un tiempo indeterminado. Por el otro, el vehículo de
Lombardi habría sido utilizado para el
traslado al lugar donde finalmente fueron encontrados aquel 13
de agosto. Todo esto es terreno de especulación, pero los
investigadores piensan en esta hipótesis
como una opción clara para lograr la resolución
del triple homicidio. Esto es fogoneado por los abogados de las
víctimas.
En el caso de las otras aprehensiones entra
a jugar aquí un personaje considerado clave en la causa que
investiga la Ruta de la Efedrina y por la que se encuentra detenido el ex Director de Desarrollo Industrial de
la Municipalidad de General Rodríguez, Manuel Poggi,
vinculado al alquiler de un depósito céntrico, donde
se habrían encontrado tambores con restos de efedrina. La
captura del mexicano Rodrigo Iturbe se realizó
el pasado 21 de octubre en el barrio capitalino de Villa del
Parque. Fuerzas de Policía Federal llevaron a
cabo el allanamiento en la vivienda ubicada en Sevilla al 2.900
del mencionado barrio donde se secuestraron un automóvil,
una moto (casualmente otra Harley Davidson) y objetos de
valor. Esta persona habría tenido relación
comercial con Sebastián Forza en la venta de
efedrina y estaría sindicado como uno de
los jefes del tráfico de drogas a su país
natal.
Según lo relatado por altas fuentes
judiciales, tanto Cristina Cosentino, Directora
de Relaciones Empresariales, dependiente de la Secretaria de
Producción de la Municipalidad de General Rodríguez, como el Teniente 1º Dario Atrio, podrían haber
tenido algún contacto con el mexicano detenido
en ese mismo partido. Cristina Cosentino (cuyo verdadero
apellido es Otero) fue detenida en su domicilio particular, en el
casco céntrico de General Rodríguez. En el
caso de Atrio, quien se desempeñaba como
Jefe de Calle de la Comisaría 1º de General
Rodríguez, fue aprehendido por personal de
la Policía Bonaerense, con anuencia del Ministerio de
Seguridad. Los datos que incidieron en estos
operativos habrían sido aportados por testigos
de identidad reservada.
El Juez Federal de Campana,
Federico Faggionatto Márquez, presente en la
madrugada del miércoles durante los allanamientos, junto al
Fiscal de Mercedes a cargo de las investigaciones complejas, Dr. Bidone,
dispuso el traslado de todos los aprehendidos a su tribunal,
para tomarles declaración testimonial en la
mañana de ese mismo día, para
posteriormente decidir su suerte procesal. |